Las nuevas directrices resumen los importantes avances que se han logrado en el manejo clínico de la FPI

Nuevas directrices para el tratamiento de la fibrosis pulmonar idiopática

“Nuestra revisión sistemática de la evidencia disponible sobre tratamientos para IPF señala la necesidad de realizar estudios de investigación de largo plazo adicionales de su seguridad y eficacia“

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La American Thoracic Society (ATS) se ha asociado con un grupo internacional de sociedades respiratorias para desarrollar unas guías de práctica clínica para el tratamiento de la fibrosis pulmonar idiopática (FPI). La actualización de las directrices realizada en 2011 por la ATS, así como la European Respiratory Society, la japonesa Respiratory Society, y la Asociación Latinoamericana del Tórax y fue publicado en la edición del 15 de julio de la revista American Journal of Respiratoria y Terapia Intensiva.

Las directrices resumen los importantes avances que se han logrado en el manejo clínico de la FPI. No obstante, recomiendan un régimen de tratamiento sobre another.The American Thoracic Society (ATS) se ha asociado con un grupo internacional de sociedades respiratorias que conducen a crear guías de práctica clínica para el tratamiento de la fibrosis pulmonar idiopática (FPI). La actualización de las directrices 2011 ha sido publicada por la ATS, la European Respiratory Society, la Respiratory Society de Japón, y la Asociación Latinoamericana del Tórax y fue también publicada en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.

Las directrices resumen los importantes avances que se han logrado en el manejo clínico de la FPI. No obstante, recomiendan un régimen de tratamiento sobre otro.

La actualización fue motivada por la publicación de Prednisona, Azatioprina y N-acetilcisteína: un estudio en el que se evalúa la respuesta en la fibrosis pulmonar idiopática (PANTHER-IPF) con datos de los ensayos. El ensayo investigó la eficacia de la terapia triple con prednisona, azatioprina y N-acetilcisteína como tratamiento para la fibrosis pulmonar idiopática. Así descubrieron que la terapia triple “aumentó la tasa de mortalidad cerca de 10 veces“, según explicó Kevin C. Wilson, MD de la American Thoracic Society en Nueva York.

Así, las nuevas directrices tienen una fuerte recomendación en contra de la terapia triple, mientras que la guía de 2011 no se oponía tan severamente contra la triple terapia.

El Dr. Wilson detalló que los otros cambios notables en las directrices de 2011 incluyen recomendaciones condicionales para el uso de nintedanib y pirfenidona. Estos agentes son nuevos, y las directrices actualizadas citan ensayos clínicos que apoyan su eficacia.

En el panel ese valuaron pruebas utilizando la clasificación de las Grading of Recommendations, Assessment, Development, and Evaluation (GRADE), en la que las recomendaciones se puntúan como “fuerte” o “condicional”.

Las nuevas directrices también se oponen firmemente al uso de anticoagulantes, imatinib y ambrisentan. En concreto, los anticoagulantes con warfarina no debe utilizarse en pacientes con FPI sin ofrecerles alguna alternativa a su uso.

Las nuevas directrices recomiendan el uso de sildenafilo, macitentan y bosentan únicamente si no hay alternativa, su postura es contraria al uso de estos fármacos.

El panel ha seguido la recomendación condicional de 2011 en contra del uso de la monoterapia con N-acetilcisteína para la FPI. También han seguido la recomendación condicional de 2011 para el uso de la terapia de antiácido en pacientes sin síntomas de reflujo gastroesofágico.

Nuestra revisión sistemática de la evidencia disponible sobre tratamientos para IPF señala la necesidad de realizar estudios de investigación de largo plazo adicionales de su seguridad y eficacia“, comentó Ganesh Raghu, MD de la Universidad de Washington Medical Center en Seattle, quien fue presidente del comité que produjo las directrices, en un comunicado de prensa de la sociedad. “Las directrices facultan al clínico a tomar las decisiones del tratamiento más adecuado para el paciente que enfrenta una IPF y alienta a tomar decisiones junto con el paciente que, bien informado, puede elegir el tratamiento más adecuado con opciones adaptadas a sus necesidades individuales“.


..Amaya Lujambio

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