El trasplante de médula ósea es la única terapia curativa para enfermedades de la sangre como la anemia de células falciformes, talasemia y SIDA

Nuevo enfoque podría hacer que los trasplantes de médula ósea sean más seguros

Un grupo de investigadores ha desarrollado un procedimiento de trasplante no tóxico utilizando anticuerpos para dirigirse específicamente a las células madre de la sangre de ratones

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Los científicos de Harvard Stem Cell Institute (HSCI) han dado los primeros pasos hacia el desarrollo de un tratamiento que haría el trasplante de médula ósea más seguro y, como resultado, estaría más ampliamente disponible para los millones de personas que viven con enfermedades de la sangre como anemia de células falciformes, talasemia, y SIDA.

Actualmente, el trasplante de médula ósea es la única terapia curativa para estas enfermedades de la sangre. Pero, para que las células madre trasplantadas hagan su trabajo, las células madre defectuosas deben primero ser “expulsados” o morir, lo que requiere que los pacientes reciban quimioterapia y radiación – una cruel agresión para el cuerpo con consecuencias para toda la vida.

En un estudio publicado recientemente en la revista Nature Biotechnology, los investigadores del HSCI de la Universidad de Harvard y el Hospital General de Massachusetts (MGH), en colaboración con el Hospital Infantil de Boston y el Dana Farber Cancer Institute, han desarrollado un procedimiento de trasplante no tóxico utilizando anticuerpos para dirigirse específicamente a las células madre de la sangre de ratones, un enfoque con el que esperan que los trasplantes de células madre en estos pacientes sean mucho menos tóxicos.

El nuevo tratamiento elimina más del 98% de las células madre de la sangre, por lo que es tan eficaz como la quimioterapia y la radiación.
En lugar de utilizar medicamentos no dirigidos tienen una gran cantidad de daños colaterales, pensamos que podíamos aprovecharnos de la precisión del sistema inmune, en particular, de los anticuerpos“, dijo David Scadden, MD, co-director del HSCI y profesor de Medicina de la Universidad de Harvard, y autor principal del artículo.

Como parte del sistema inmune, los anticuerpos, buscan y destruyen de forma natural a agentes extraños en el cuerpo. Rahul Palchaudhuri, estudiante postdoctoral en el laboratorio de Scadden y primer autor del trabajo, armó a los anticuerpos de CD45 con una carga útil que destruye únicamente a las células sanguíneas existentes. La carga útil mata a las células con medios distintos a la destrucción genética, en contraste con los tratamientos estándar actuales.

Los anticuerpos son muy específicos hacia donde se dirigen“, dijo Palchaudhuri, químico de formación, con trayectoria en la investigación del cáncer. “Podemos dirigirlos a CD45, un marcador celular que se expresa exclusivamente en el sistema sanguíneo. De esta manera se evita que la toxicidad llegue a los tejidos sin sangre“.

A diferencia de la quimioterapia y la radiación – que dañan células y tejidos indiscriminadamente, ya sean sanos o no – los anticuerpos dirigidos a CD45 no perjudica ni al timo ni a la médula ósea, entornos críticos para la formación de células T y las células inmunes innatas. Los animales que recibieron el tratamiento con anticuerpos fueron capaces de resistir la infección que era letal para los ratones tratados con radiación.

Actualmente, las infecciones después del trasplante son comunes y pueden ser graves, causando la muerte de un número considerable de personas.
Aproximadamente uno de cada diez pacientes no sobreviven al trasplante con los tratamientos estándar. Los que lo hacen, pueden padecer un retraso en el crecimiento y desarrollo intelectual, infertilidad, y tener el ADN dañado; En la actualidad, los pacientes sólo pueden intentar un trasplante curativo si asumen el aumento del riesgo de desarrollar cáncer más adelante.

Debido a esto, las familias y los médicos a menudo rehúsan las opciones de trasplante, sobre todo cuando se trata de niños, y se limitará el grado en el que los avances en la terapia génica y la edición de genes son aplicados, explicó Scadden, que es un hematólogo del MGH y presidente del Departamento de Biología de Células Madre y Regenerativa de la Universidad de Harvard.

Los animales que recibieron el tratamiento con anticuerpos tuvieron una ventana amplia de diez días para aceptar el trasplante de médula ósea, y los individuos que no recibieron un trasplante de médula ósea fueron capaces de recuperarse por completo sin efectos adversos. Además, en los ratones que sufren de anemia de células falciformes se realizó el trasplante con éxito usando el método del anticuerpo y se curaron de su anemia.
En caso de que ocurra lo mismo en seres humanos, los meses de recuperación en una cama de hospital pueden ser reemplazados por un procedimiento ambulatorio, y un trasplante fallido ya no sería fatal.

Si este enfoque funciona en seres humanos, realmente cambiará la conversación que los proveedores tienen con los pacientes“, dijo Scadden, especialmente para aquellos “que tienen estos trastornos genéticos subyacentes y para los que se están desarrollando nuevas técnicas de edición de genes y de terapia génica“.

Los científicos están tratando de identificar anticuerpos que serían eficaces en seres humanos, y se ha creado una compañía para determinar qué modelos son más útiles en un entorno preclínico.

Esto introduce a la medicina de precisión en el área de trasplante de una manera que nunca ha estado y que se necesita“, dijo Scadden.
..Susana Calvo

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